COLUMNA DE LA CÁMARA: Alicia Barrientos Pantoja *Ya basta

*Ya basta de derrochar toneladas de dinero en partidos políticos

Indignarse cada año o cada campaña presidencial por las cantidades de dinero que se gasta en nuestro sistema de partidos es inútil, si no se toman acciones para modificar la fórmula del financiamiento.

Morena es congruente con su agenda legislativa y por ello presentamos esta iniciativa de disminución de las prerrogativas a los partidos en un 50 por ciento en actividades permanentes. Iniciativa que, por cierto, Morena ha presentado tres veces, pero que nadie le hizo eco; sólo se simuló parta que todo siguiera igual. Por eso, esto va cambiar.

Disminuir el monto de los recursos que se les otorga a los partidos políticos para destinarlo a otras actividades de interés nacional, es una demanda de prácticamente todos los sectores de  la sociedad. No se trata únicamente de un asunto de austeridad; es mucho más profunda.

El objetivo de esta reforma es recomponer el sistema de financiamiento público de la democracia electoral, y esto pasa necesariamente por reducir los montos de los gastos permanentes de los partidos políticos, disminuyendo a la vez el costo excesivo de las campañas.

El modelo institucional de la democracia mexicana, del sistema electoral y de partidos, se encuentra agotado y severamente cuestionado.

Se trata de desmontar un sistema de financiamiento de los partidos que propicia “partidos cártel” y tiene como consecuencia que el financiamiento de las campañas se haya vuelto perverso, generando adicción al dinero, un deterioro de la calidad de los cuadros políticos. Ha propiciado las oportunidades de negocio a partir de la política y con ello el enriquecimiento personal a partir del erario público. Los partidos acabaron convirtiéndose en un negocio.

Se ha desvirtuado el objetivo constitucional de los partidos como entidades de interés público, que tienen como finalidad promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de los órganos de representación política y como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público, para hacer de ellos franquicias de negocios y agencias de colocación de personal.

El sistema de financiamiento de los partidos y campañas que se estructuró en los años 90 formó una espiral perversa de dinero que ha contribuido a ensanchar la corrupción política. La solución no está en desaparecer el financiamiento público, sino en mantenerlo, pero repensando sus objetivos y recalculando sus montos a la baja.

Los partidos deben ser actores de la lucha ideológica y la disputa política, no generadores de una nueva casta a través de los privilegios o prerrogativas que se les otorgan con cargo al presupuesto público.

Estos razonamientos aplican tanto a nivel nacional como en las 32 entidades federativas, por lo que esta reforma debe ser replicada en todos los estados y la Ciudad de México, a fin de que tenga un impacto en todo el sistema político electoral mexicano y no sea una reforma que distorsione las condiciones de igualdad en la contienda electoral en las diversas entidades del país.

Ahora, para el ejercicio fiscal 2019 se tiene estimado que la Federación aporte a los partidos políticos nacionales, por concepto de actividades ordinarias permanentes. la cantidad de 4 mil 713 millones 984 mil 145 pesos, por lo menos.

Esto considerando multiplicar el número total de ciudadanos inscritos en el padrón electoral, de 89 millones 978 mil 701 mil, según información del Instituto Nacional Electoral hasta el 6 de julio de 2018, por el 65 por ciento del valor diario de la Unidad de Medida y Actualización de 2018 a 80.60 pesos.

En cambio, de aplicarse la reforma constitucional planteada por Morena, se generará un ahorro de 2 mil 356 millones 992 mil 72 pesos. La cantidad para ser erogada como prerrogativas para los partidos políticos a nivel federal, durante el año 2019, sería únicamente de 2 mil 356 millones 992 mil 72 pesos.

Morena hace un llamado para que todos los actores políticos, los grupos parlamentarios de distinta índole, se sumen a esta iniciativa. Buscamos convencerlos de que es el momento de cambiar para mejorar nuestro sistema electoral. No venimos a vencer, sino a convencer que la sociedad demanda otra forma de distribución de los recursos.

No queremos los mil 500 millones que nos corresponderían para el próximo año. Por eso, en congruencia, planteamos disminuirlo a la mitad para todos.