COLUMNA DE LA CÁMARA: Miguel Alva y Alva *Urge reformar

*Urge reformar el artículo 82 de la Ley de Cambio Climático

Empujamos una iniciativa de ley para crear el Fondo de Agricultura Verde, a fin de que las Unidades Productivas reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los recursos de este fondo serán dirigidos a programas de adaptación al cambio climático que incluyan la participación de organizaciones sociales especializadas, así como contribuir a lograr la seguridad, soberanía y autosuficiencia alimentarias de México, a través de la agricultura familiar.

Con esta medida es posible disminuir el uso de agroquímicos e impulsar la certificación de agrónomos en cuanto a normas de competencia laboral y de la Organización Internacional para la Estandarización (ISO) para prácticas verdes.

Además, generar la transferencia y un catálogo nacional de tecnologías verdes que se desarrollan en las universidades e institutos de investigación.

Ante la gravedad de la situación ambiental mundial, el Acuerdo de París ha propuesto a los países firmantes, como México, acelerar y ampliar el financiamiento climático por lo menos hasta el año 2025, de manera anualizada. Se estima que el objetivo colectivo aspira a un mínimo de 100 mil millones de dólares al año.

México, como parte de la región de América Latina y el Caribe, está obligado a definir y establecer modalidades para asegurar el acceso al financiamiento climático, así como reformar las estructuras de incentivos y subsidios vigentes e incluir nuevos, para avanzar en una cultura en la que los actores económicos y sociales abandonen patrones de producción y consumo no sostenibles.

Recordemos que la Estrategia Nacional de Cambio Climático estableció como meta que para el 2020 haya una reducción de 30 por ciento de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI); 35 por ciento para el 2024 y 50 por ciento para 2050.

Ante ello,  el monto destinado a este Fondo de Agricultura Verde resulta de la mayor relevancia, pues daría la posibilidad de que la recaudación que se aplica al productor o importador de combustibles fósiles se materialice en las políticas y metas planteadas en la estrategia, con el propósito de solucionar el problema de emisiones de gases de efecto invernadero.

El fondo podría lograrse gracias a varias fuentes de financiamiento como el impuesto al carbono, el cual genera en promedio 950 mil millones de dólares o el pago de bonos de carbono creado por el Acuerdo de París y que es de 100 mil millones de dólares anuales.

Otra opción para obtener recursos es la que destinan a negocios verdes las más de 3 mil empresas socialmente responsables, las redes de valor que se crean en las cadenas de suministros de alimentos productor-vendedor y los fondos mundiales dirigidos a mujeres y jóvenes, en buena medida, para repoblar el campo.