COLUMNA DE LA CÁMARA: Martha Tamayo Morales *Urge más

*Urge más concientización sobre el medio ambiente

No tendremos una sociedad si destruimos el medio ambiente, y es que siendo el medio ambiente todo lo que nos rodea, tenemos la enorme responsabilidad de concientizarnos para encontrar una armonía entre seres humanos y naturaleza.

En la medida en que encontremos un entorno más sano y con una sociedad más responsable, podremos heredar a las futuras generaciones un medio ambiente más sano y sustentable que garantice su bienestar.

Por ello es necesaria la concientización del ciudadano con relación a este tema.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, tan sólo en 2012, murieron 12.6 millones de personas por vivir o trabajar en ambientes poco saludables, casi una cuarta parte del total de estos fallecimientos en el mundo fueron a causa de fuentes urbanas y rurales de contaminación.

Por otro lado, según datos desarrollados por investigadores del Instituto de Ecología de la UNAM, tan sólo durante los últimos 30 años México ha perdido 40 % de toda su fauna, y entre un 25 y 30 % de nuestra diversidad natural, la cual se encuentra en peligro de extinción.

Por eso, además de necesaria la concientización sobre la protección del medio ambiente, es un instrumento de cambio que permite a las personas ser artífices del desarrollo sostenible, mejorando sus condiciones de vida a la par de mitigar el impacto que dejamos en la naturaleza.

Nuestra Constitución política señala en el artículo 4 constitucional. Que toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar, y en ese mismo sentido el 25 de septiembre de 2015 más de 150 jefes de Estado y de gobierno del mundo se reunieron en la Cumbre de Nueva York del Desarrollo Sostenible, en la que se aprobó la Agenda 2030.

Dicho instrumento, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, establece una visión transformadora hacia la sostenibilidad económica, social y ambiental, y será la guía de referencia para los próximos 15 años.

Específicamente en su objetivo 13.3 considera la necesidad de mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana frente a este fenómeno.