COLUMNA DEL SENADO: Gabriela Benavides *Nuestro reto

*Nuestro reto, ganar la confianza del pueblo

En los últimos años se ha criticado el alto costo que representa mantener la burocracia en nuestro país, hoy nos corresponde como legisladores traer a este Senado las propuestas que el país requiere con mayores resultados para transformar el rumbo de México en beneficio siempre de la gente.

De acuerdo con el estudio México, confianza, constituciones 2017, emprendido por Consulta Mitofsky, los partidos políticos, los diputados los senadores ocupan junto con la Presidencia de la República, los últimos cuatro lugares en el listado de confianza ciudadana en las instituciones en nuestro país.

Es nuestra tarea revertir esto, es evidente que debemos mejorar la credibilidad del poder legislativo bajo esquemas de interacción entre el legislador y la ciudadanía con principios de austeridad eficacia y transparencia.

Sin duda el Congreso de la Unión debe ser ejemplo en este ajuste del cinturón de las instituciones y de sus actividades. Estamos en la necesidad de poder transformar el poder legislativo, de transformalo en uno de los más eficientes a la luz de cualquier esquema político, económico y social que impero en el mundo.

Por ello presenté iniciativa de Reforma Constitucional que propone incorporar al artículo 50 los principios de austeridad, eficiencia, participación pública en la labor parlamentaria de la Cámara de Diputados y de Senadores, con la finalidad de plasmar los principios que deben regir en la labor parlamentaria:

Austeridad, para que al Poder Legislativo Federal le sean asignados únicamente los recursos presupuestarios indispensables para el desempeño de sus funciones, sin lujos ni derroches.

Eficiencia, para orientar la productividad legislativa y los mayores beneficios del país; y

Participación pública, en las que se incorporen criterios de participación plural en el quehacer legislativo.

Hoy debemos hacer ajustes en la labor legislativa, dejarlas plasmadas en nuestra Constitución Federal. Por ello el legislador tendrá la obligación de otorgar a la ciudadanía reformas eficientes y de calidad, pero con menos recursos.

Cabe mencionar que esta iniciativa de reformas a nuestra Carta Magna establecerá el fundamento jurídico para que, mediante alguna reforma de legislación secundaria, el Congreso de la Unión desarrolle los principios de eficiencia, austeridad y participación pública, mediante instrumentos específicos que materialicen este mandato constitucional.

Hoy la gente espera de nosotros resultados extraordinarios, hagamos acciones que correspondan a esta expectativa que además de generar ahorros y evitar despilfarros en el servicio público, logremos que estos recursos se apliquen en donde la gente nos necesita: en salud, en educación, en seguridad pública.