COLUMNA DEL SENADO: Damián Zepeda Vidales *Voto

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*Voto en contra de ministra a modo

Manifestamos nuestro rechazo total a la terna propuesta para integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Y lo hicimos con plena conciencia y convicción de que hoy en día el principal interés debe ser proteger a las instituciones de nuestro país.

Hace algunos meses estuvimos debatiendo precisamente este mismo tema, y en esa ocasión lo dijimos con claridad y hoy lo reiteramos: no hay un nombramiento más importante que tenga este Poder Legislativo, en este caso el Senado de la República, que un nombramiento de quién va a integrar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y no existe sencillamente porque en México existen tres poderes: el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial.

El Poder Ejecutivo ejecuta los programas de gobierno y es electo el presidente de la República; el Poder Legislativo legisla, entre otras funciones de fiscalización y demás, y es electo directamente o indirectamente por el voto ciudadano; y el Poder Judicial es el encargado de impartir justicia y es nombrado en su máximo órgano, que es la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por este Senado de la República.

La importancia que tiene la Suprema Corte de Justicia de la Nación es muy trascendental para la vida del país, nada más y nada menos es quien tiene bajo su mandato la defensa del orden constitucional en México; se encarga de garantizar que en México se cumpla la Constitución y tiene varias maneras de hacerlo, entre ellas destacan tres: el amparo por supuesto, que defiende al ciudadano, pero otras dos, que ahí estriba la importancia de por qué no puede intervenir uno de los otros poderes en el Poder Judicial, que son las controversias constitucionales y la acción de inconstitucionalidad, le toca a la Suprema Corte de Justicia de la Nación decir si una ley aprobada es constitucional o no; le toca a la Suprema Corte de Justicia de la Nación decir o decidir entre un conflicto entre poderes, el poder federal con un poder estatal, o entre dependencias u órganos a nivel federal o local, es el árbitro.

Por lo tanto, si es el árbitro judicial, de justicia, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no puede el Poder Ejecutivo dominarla, intervenir en ella, porque estaría viciando las decisiones que este órgano esté tomando, y eso es hoy lo que está sucediendo en este país, con los nombramientos que estamos viendo.

¿Por qué es importante la Suprema Corte, qué temas decide, qué estará bajo la decisión de la persona que hoy vamos a votar aquí?, pues la Corte ha definido temas tan polémicos como las confesiones forzadas, como el derecho a una defensa adecuada en este país, cuando un gobierno quería abusar contra un ciudadano fue la Corte quien defendió a ese ciudadano.

El tema de matrimonios entre personas del mismo sexo; la adopción; el derecho a la vida; el derecho a la configuración legislativa de los estados, para que puedan decidir sobre ciertos aspectos y que no se les imponga desde la Federación; el caso muy polémico de VIH-SIDA en la milicia; el caso o el debate sobre si una norma constitucional puede ser declarada inconstitucional; el caso de Acteal, en donde se debatió sobre la obtención de pruebas de manera ilícita, ¿por quién?, por la autoridad, por ése que hoy está intentando tener el control de este árbitro, que es el que tiene que decidir este tipo de temas importantes.

La primera decisión para que un militar fuera juzgado en tribunales civiles, fue la Corte quien decidió ese tema, por supuesto ante la resistencia del Poder Ejecutivo; el caso ABC; el uso lúdico de la marihuana; ¿qué temas vienen?: el tema de vida, el tema de superdelegados, el tema de remuneraciones; por eso, necesitamos garantizar que quien esté en este órgano tenga plena independencia.