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Concesiones mineras tampoco serán revocadas, a pesar de que se otorgaron para la eternidad

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En México se otorgó una cantidad de concesiones para la explotación minera como nunca, lo que ya entregaron de concesiones los gobiernos neoliberales no se lo acabarían las empresas ni en mil años, porque entregaron concesiones del orden de 40, 50 millones de hectáreas, expresó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Añadió que México tiene 200 millones de hectáreas y entregaron como 40, 50 millones, como el 25, 30 por ciento del territorio nacional, al tiempo que se preguntó: “¿Cuándo van a acabarse esas concesiones?”.

Y dijo que “esto lo hicieron en 36 años, pues ni Porfirio Díaz enajenó tanto suelo patrio como estos gobernantes neoliberales, nada más Calderón entregó 20 millones de hectáreas para la explotación minera.

López Obrador recordó que el general Cárdenas le entregó a un millón de familias campesinas 18 millones de hectáreas para constituir ejidos y reconocer bienes comunales, nada más que a un millón de familias campesinas, de 1934 a 1940, cuando la población era de 20, 25 millones de habitantes, a un millón de familias y Calderón entregó 20 millones de hectáreas más a un puñado de empresas mineras, que no se van a acabar eso ni en mil años.

Pero “nosotros vamos a respetar esas concesiones, esos acuerdos, también para que no haya temor, miedo, pero explicar que, como dicen los jóvenes, se pasaron, no tuvieron llenadera.

“Voy a revisar qué pasa con la explotación del oro, de la plata y qué uso, hay muchas propuestas en ese sentido, pero no tenemos nada en particular, sólo decir, se mantienen las concesiones, no se revocan, así de claro, para que no salgan nuestros adversarios o sus voceros a decir: ‘Se está perjudicando a la iniciativa privada o a la inversión extranjera’, repito, no se revocan concesiones. Número uno.

“Número dos, queremos que las empresas mineras, las canadienses en particular, lleven a cabo una explotación minera limpia, lo único que les pedimos es que actúen igual que como están obligados a hacerlo en Canadá, lo mismo, igual; es decir, que le paguen bien al minero, que paguen la misma cantidad de impuestos que pagan allá y, sobre todo, que no contaminen.

“Esa es la regla y no hay ningún problema con las concesiones, nada más que ya no vamos a dar más, porque, para qué quieren más, ya es mucho”.