*“A ningún corrupto solaparemos”
*Inadvertido mensaje a opositores
Justo en el momento en que el líder de los legisladores de Morena en el Senado de la República, Adán Augusto López Hernández, se encuentra en medio del escándalo en que se involucra a quien fuera su secretario de Seguridad Pública cuando fue gobernador de Tabasco, la dirigente nacional de esa partido, Luisa María Alcalde Luján, pronunció un discurso que pareció estar en esa dirección.
Ocurrió este domingo en el inicio del congreso nacional del partido y sin aparentes tapujos soltó lo siguiente: “Aquí no se protegerá a ningún militante que esté involucrado en presuntos actos de corrupción y tendrán que enfrentar las consecuencias de sus actos”.
Ahí estaba presente el legislador tabasqueño y se le vio triste, con la vista cabizbaja y pensativo mientras escuchaba las palabras con las parecía que parecían estaban dedicadas al escandaloso momento que vive, sobre cuando la líder del partido dijo, en forma insistente, que los corruptos, sean o no militantes, tendrán que enfrentar las consecuencias de sus actos.
Y añadió:
“La derecha ha intentado instalar la narrativa de que todos somos iguales, que se escuche fuerte y claro: no somos iguales, Morena es un movimiento que nació del pueblo para servir al pueblo, surgimos para transformar la vida pública de México, desterrar la corrupción y construir una nación más justa con bienestar y dignidad”.
Fue tajante cuando puntualizó que como guía deben seguir el camino de la verdad y la justicia y advirtió, como para remarcar la dirección de su discurso:
“Tenemos el compromiso inquebrantable para combatir cualquier acto que atente contra la confianza del pueblo, todo aquél que se desvíe de esos principios debe responder por sus actos, y si existiera alguna duda o señalamiento, que sea la autoridad la que, sustentada en pruebas, resuelva y determine su responsabilidad”.
Alcalde Luján enfatizó que la corrupción es contraria a los principios del movimiento de la cuarta transformación, por lo que dijo, una vez más, que no tolerará este tipo de actos y pedirán sanción para quienes cometan estos delitos.
Y así acabó la insistente advertencia, “Todo aquel que se desvía de esos principios debe responder por sus actos, y si existiera alguna duda o señalamiento, que sea la autoridad la que, sustentada en pruebas, resuelva y determine su responsabilidad”.