Cuando faltaban 30 minutos para el inicio de los trabajos parlamentarios de este día en el Senado de la República, se escuchó fuerte tronido que paulatinamente inquietó a los trabajadores, algunos de los cuales comenzaron a gritar que había mucha gente atrapada en los elevadores.
La movilización entre funcionarios, técnicos y guardias del resguardo parlamentario se hizo cada vez más notoria e inquietante y pronto se supo que el estallido fue a consecuencia de la explosión de una de las plantas instalada en lugares estratégicos de las instalaciones.
“Están actividades todas las alarmas en los elevadores”, comentó con desesperación una persona que bajaba apresurado por las escaleras en uno de los pisos intermedios, al tiempo que se comenzaban a escuchar los gritos de auxilio provenientes de los elevadores donde estaban atrapadas empleadas y demás oficinistas.
Los brotes de crisis nerviosas se lograron controlar, mientras los trabajadores de las empresas contratadas acudieron a los alrededores de la explosión, para tratar de reparar los daños que produjo la explosión.
Paulatinamente llegó la normalidad, pero comenzaron las quejas y denuncias de los empleados del órgano parlamentario, entre lo que destacó el comentario de que hace 15 días las autoridades les dieron la salida cuando todavía no terminaban su horario y no fue hasta pasado el fin de semana respectivo que les informaron la reanudación de labores al haber terminado los trabajos en los sistemas de servicio eléctrico.
Pero el peso de las ineficiencias afloró con el estallido que paralizó los elevadores con usuarios dentro de los mismos, de donde además surgió la denuncia de que en las oficinas de los senadores sale polvo cuando prenden el aire acondicionado.
La queja se confirmó en otro elevador de donde salían trabajadores y uno de ellos dijo que no solo eso, sino que el polvo arrojaba pequeños animales que supuso son gusanos, lo que dejó al descubierto el riesgo sanitario en que se encuentra la base laboral en las instalaciones del Senado de la República, en un edificio que, al ser financieramente concebido para que funcionaria con sistemas inteligentes, nunca lo fue y ahí están las pruebas documentales.
Después de media hora se normalizó el sistema de elevadores y todo se normalizó para dar paso al inicio de la sesión pública ordinaria correspondiente a este segundo año de trabajo de esta 66 Legislatura que, a ojos de todo el pueblo, sigue sumando negativos para los libros de las históricas reseñas del parlamento mexicano.
09/09/2025