La Conferencia del Episcopado Mexicano emitió un posicionamiento en defensa de toda la comunidad campesina y exige diálogo, justicia y apoyo urgente a los productores de maíz.
Consideró que ante la crisis que enfrentan los productores de maíz y las afectaciones por los bloqueos carreteros en estados como Jalisco, Guanajuato y Michoacán, se requiere solidaridad con ese sector que más afectado resulta cuando surgen controversias y problemas de índole económico.
En el enérgico comunicado, los obispos reafirman su compromiso de acompañar al pueblo en medio de esta situación de desesperanza y división y reconocen que miles de agricultores están viviendo una situación verdaderamente crítica, con precios bajos, ausencia de mecanismos de protección y riesgo de perder el fruto de su trabajo.
“El campo mexicano, que alimenta a nuestra nación, merece ser atendido con justicia y prontitud”, expresan en su documento y subrayan que exigir precios justos no es un capricho, sino una demanda legítima y moral.
Con estos fundamentos, la CEM hizo un llamado firme, directo y contundente:
“Al Gobierno Federal, para que actúe con altura de miras y verdadera capacidad de negociación, le recordamos que México tiene una larga historia de luchas agrarias que no deben ser ignoradas.
“A los productores, los invitamos a mantener el diálogo y evitar que la protesta afecte a otros sectores vulnerables. A las empresas, las exhortamos a pagar precios justos y reconocer el esfuerzo detrás de cada cosecha. Y a toda la sociedad, la convocamos a la comprensión mutua, al diálogo constructivo y a la búsqueda de soluciones que beneficien verdaderamente a todos”.
Pero al mismo tiempo, la CEM advierte que el bien común debe prevalecer sobre cualquier interés político o económico, pues la falta de soluciones puede llevar a una descomposición social irreversible. “El destino universal de los bienes exige que los recursos de la tierra sirvan para el beneficio de todos, especialmente de los más necesitados”.
Los obispos invitan a no perder la esperanza y trabajar juntos por un país más justo y en paz: “Como Pastores de la Iglesia, seguiremos acompañando a nuestro pueblo en este momento difícil, promoviendo el diálogo, la justicia y la paz que tanto necesitamos”, concluye el documento firmado por Monseñor Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano.