Dos millones 600 mil víctimas
Ángela Orozco, de la Asociación Infancia Libre de Abuso Sexual, advirtió que el abuso sexual infantil es un problema en México de magnitud alarmante, porque en 2023 dos millones 600 mil niños adolescentes sufrieron abuso de alguna forma, hostigamiento, manoseo y violación.
Al participar en un evento organizado en la Cámara de diputados, señalo que demás nueve mil 822 niños y adolescentes acudieron a hospitales a atenderse por las heridas del abuso sexual y el 95 por ciento de los casos no se denuncian y lo más grave es que 86 por ciento de los casos de violación suceden en la familia.
Dijo que el silencio sólo fortalece a los agresores e insistió en que las cosas ocultas no se solucionan, mientras el silencio sólo le da más poder a los agresores y no a las víctimas.
Por su parte, Ana de Saracho, especialista, alertó sobre los riesgos del mundo digital, como la pornografía infantil, o también son vulnerados a prácticas como el “grooming”.
Explicó que esta acción es cuando los adultos “se presentan ante ellos y pasa lo mismo que pasa en el abuso sexual físico, se ganan su confianza, se hacen muy cercanos y empiezan a pedirles este material cuando después de eso nuestros hijos quedan a expensa de estas personas por falta de información y también porque no hay vínculos de confianza con los papás”.
Daniela Calvillo, directora de Te Protejo México, denunció la circulación de material de abuso sexual infantil en internet. “Hemos recibido en estos dos años más de 12 mil reportes”.
“Lo que estamos viendo nos aterra, porque efectivamente recibimos cada vez más reportes con contenido de niñas y niños más pequeños, de cero a dos años, con una violencia mayor”, apuntó.
En su intervención, Valeria González Ruiz, de Early Institute, resaltó la urgencia de que sectores como la educación y la salud asuman un papel activo. “En el periodo de 2019 a 2023 se reportaron aproximadamente 9.822 niñas y niñas que requirieron atención médica por un tema de violencia sexual estamos hablando de 27 niñas, niños y adolescentes que llegan a unidades de salud por día”.
Lamentó que muchas veces el personal médico “atiende estos casos, pero atienden y los dejan ir. No hay protocolos interinstitucionales de coordinación con las autoridades”.
La actriz Caraly Sánchez dio lectura a fragmentos del libro y llamó a reflexionar sobre las secuelas de este delito: “Los efectos a largo plazo de los abusos en la infancia son los tantísimos problemas psicológicos y emocionales en la edad adulta, incluso se aprende a abusar de uno mismo, el estrés postraumático se manifiesta en depresión, ansiedad, paranoia y culpa”.
Dafna Viniegra Niño expresó que su obra busca generar conciencia colectiva, porque “es necesario ponernos en los zapatos de un niño que es violentado, es necesario ponernos en los zapatos de un adulto que intenta ser adulto después de haber sido violentado”.
Explicó que la Comunidad ILAS, que surgió a partir de la publicación de su historia, es “un laboratorio de escucha que trabajamos todos los miércoles y los jueves de mujeres para mujeres que fuimos violentadas sexualmente en la infancia”.
Las y los participantes coincidieron en la urgencia de fortalecer políticas públicas, protocolos institucionales y redes de apoyo para prevenir, atender y erradicar la violencia sexual contra la niñez en México.