Por Arturo Estrada Rosales

Desde el pasado 29 de agosto de 2026, El Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis, presenta la exposición “Porque ahora pienso en tí, más que ayer, mucho más.. Homenaje a Carlos Monsiváis”. A 16 años de la partida del escritor, la artista Betsabeé Romero rinde un emotivo homenaje a su vida y legado en este espacio fundado por el cronista en 2006.

Durante los últimos años, en donde los rituales del caos se hacen más presentes y se exacerban, la voz y la pluma de Carlos Monsiváis se han vuelto más necesarias que nunca.

Para recibir esa exposición dedicada a la remembranza de una de las figuras más emblemáticas del periodismo mexicano, el director del Museo del Estanquillo, Alejandro Brito, dedicó, el día la inauguración, palabras para recordar la huella que dejó Carlos Monsiváis en nuestra forma de entender, leer y apreciar la cultura popular.

“Para el Estanquillos, dar varias lecturas de lo que es la obra de Carlos Monsiváis y de la colección que logró acumular durante tantos años es muy importante. Está materializada aquí su visión de lo que era la cultura. Esta visión heterogénea, ecléctica, multivalente de lo que Carlos veía de la cultura, sin respetar jerarquías del buen gusto y el mal llamado “mal gusto”, de la alta cultura popular.

Entonces la lectura que presenta Betsabeé Romero de la obra de Carlos Monsiváis y de su colección, para nosotros es muy importante”, comentó en aquel momento.

Asimismo, Beatriz Sánchez Monsiváis, prima e íntima colaboradora del cronista, agradeció profundamente el trabajo de Betsabeé Romero.

Bajo el auspicio y la idea original del promotor cultural y galerista, Armando Colina, la muestra presenta cinco instalaciones o entornos, donde la mirada de Romero utiliza la metáfora y el arte contemporáneo para adentrarse en los territorios simbólicos del universo Monsiváis.

El Santo y las máscaras de la Ciudad. Instalación alusiva a la lucha libre mexicana, donde se invita al espectador a portar -de manera presencial o simbólica- una máscara de luchador mientras recorre la sala, icónica indumentaria de la cual comentó en muchos de sus escritos sobre el pancracio y el Enmascarado de Plata. Sobre esta primera sala, la artista Bestabeé Romero comentó:

“Quise jugar con esa reflexión de lo que significa la máscara. Es una máscara que no da fe ni género, ni edad, ni de nivel socioeconómico, sólo habla como de un guerrero de plata. Y este guerrero fue desde… Desde el cuadrilátero de las luchas, hasta el cine… Creo que es el juego de entender un ejercicio como el que tienen los luchadores en tribuna”.

La sala de la lupa feroz. Donde las personas visitantes encontrarán un conjunto de lupas intervenidas con personajes, grupos y entornos culturales que el escritor descubrió con su propia lente, y con quienes participó activamente en vida. Lo anterior, acompañado de esculturas en miniaturas pertenecientes a su colección.

“Esta agudeza de la mirada de Monsiváis, de buscar lo minúsculo, lo desaparecido, lo invisibilizado por la cultura hegemónica, detective de lo minúsculo en la realidad, entonces por eso quise en esta lectura utilizar varios instrumentos de una labor incisiva de búsqueda en la realidad cotidiana, porque era también la que visitaba en sus caminatas”, explicó Betsabeé Romero.

La lectura de la mano deshojada. Espacio integrado por una serie de anteojos intervenidos y un escritorio -instrumentos esenciales con los que el autor leyó y escribió la Ciudad-, además de una selección de citas que nos revelan los territorios conquistados por sus textos.

“Quise que sus hojas de escribir fueran, manos de papel, de cualquier papel, y aquí se hizo un ejercicio de copy-paste con textos. Estudiamos su caligrafía, fuimos sacando cada letra para poder hacer su manuscrito, su caligrafía. Y en este caso son sus lentes, bueno no son sus lentes, ninguno de ellos, pero metafóricamente él también puso el lente en esta ciudad que como en alguna cita que puse por aquí, “la recorrí con un ánimo cronicante”, compartió Romero.

Las fronteras en el espejo. Instalación donde a través de múltiples espejos cóncavos, el visitante podrá reflejarse a sí mismo, al tiempo que observa una proyección de escena de sus filmes predilectos, clásicos del cine nacional y del extranjero de los que versó en muchos de sus escritos.

“Todos sus saberes (de Monsiváis) vienen desde lo más internacional, desde lo más cercano hasta lo más distante, entonces hay un loop aquí de comedia que quise que se vieran en los espejos, con estrellas norteamericanas y estrellas prehispánicas mezcladas y que tienen a la frontera recortada en el espejo”, detalló la artista.

La televisión tatuada. Entorno familiar con muebles antiguos y televisores apagados, pero “iluminados” por relieves y luces led: cinco cinescopios con imágenes “tatuadas” que permiten observar a distintos ídolos del cine y de la cultura mexicana, mismos que Monsiváis inmortalizó en sus libros y que hoy siguen siendo paradigmas y estándares de distintas generaciones.

”Yo creo que Monsiváis los analiza, los cuestiona y los profundiza (refiriéndose a los ídolos plasmados en las televisiones en la importancia que tienen y de una manera que no requiere de nada más que la mirada de su lector”, concluyó Bertsabeé Romero.

Alguna de las piezas exhibidas son acompañadas por obras de las colecciones del escritor, parte de un acervo que, como sus textos, merece múltiples lecturas y que continúa su misión después de su partida; como su vocación de visibilizar y proteger territorios culturales no solo ganados, sino construidos por su mirada y escritura, fruto de su caminar entre lenguajes de resistencia, objetos e imágenes que dieron sentido a muchos mundos olvidados o escondidos, mismos que él encontró, coleccionó y nunca dejó de cuidar.

Por último, como parte de la inagotable conversación que sostuvo con diversos artistas plásticos a lo largo de su vida, se exhibe una obra del maestro Francisco Toledo, pintor y grabador oaxaqueño con quien conservó una gran amistad. La pieza es acompañada por una selección de sus distintivos papalotes, de cuyas ediciones más conocidas se dedicó a la figura de  Monsiváis.

Cabe destacar, asimismo, la inclusión de un emotivo retrato suyo, autoría de Flor Garduño, en el que la fotógrafa mexicana supo captar el lado más sensible de su personalidad.

“Porque ahora pienso en ti, más que ayer, mucho más”, abrió sus puertas desde el pasado 29 de agosto de 2026, en la sala 3 del recinto, muestra que forma parte de los festejos por el vigésimo aniversario del Museo del Estanquillo. Ubicación, calle Isabel la Católica 26 Centro Histórico, alcaldía Cuauhtémoc, CDMX. Abierto de miércoles a lunes, en un horario de 10:00 a 18:00 horas.  Entrada libre.

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