Por Alejandro González
(dpl news) El comercio digital, incluyendo el electrónico y la prestación de servicios en línea, ha experimentado una transformación radical en América Latina y el Caribe durante los últimos 20 años.
De acuerdo con una reciente investigación desarrollada conjuntamente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial, el comercio digital multiplicó por cinco su volumen de negocio en las últimas dos décadas.
Hoy en día, el comercio digital es un pilar indispensable para dinamizar las economías locales, abrir mercados a nuevos emprendimientos y elevar la competitividad de la región en el escenario global.
El informe refleja una aceleración sostenida en la venta transfronteriza de servicios digitales, cuyas exportaciones regionales pasaron de registrar 18,500 millones de dólares en 2005 a los 87,700 millones en 2024, ubicándose muy cerca del umbral de los 90,000 millones.
América Latina aún tiene potencial por explotar
Para 2024, los servicios suministrados digitalmente representaban aproximadamente un tercio (34%) de las exportaciones totales de servicios comerciales de la región. En países como Costa Rica, estas exportaciones llegaron a representar el 9% de su Producto Interno Bruto.
Este repunte masivo pone de manifiesto el rol preponderante de las plataformas tecnológicas en el desempeño económico de los países latinoamericanos.
No obstante, el estudio El comercio digital en América Latina y el Caribe: Conectar los mercados para potenciar el crecimiento evidencia que la región aún tiene un amplio margen de expansión.
“Los países de América Latina y el Caribe han aumentado sustancialmente sus exportaciones de servicios prestados digitalmente en las últimas décadas, pero todavía existe un potencial significativo para expandirlas aún más”.
“Para aprovechar este potencial latente e impulsar la productividad, los países de la región deben mejorar la conectividad, modernizar los marcos regulatorios, agilizar y digitalizar los procedimientos fronterizos, reducir las barreras de información mediante una mayor promoción comercial y fortalecer las capacidades digitales de las empresas y los trabajadores”, dijo Fabrizio Opertti, gerente del Sector de Integración y Comercio del BID.
La región aún está rezagada
A pesar del aumento registrado, la región capturó únicamente el 2% de las exportaciones mundiales de servicios digitales durante 2024. Esta cifra está muy por detrás de las participaciones de Europa (53%), Asia (23%) y Norteamérica (18%).
Brasil, México, Costa Rica y Argentina se sitúan como los principales referentes regionales de la exportación de servicios digitales, concentrando además flujos clave de inversión extranjera directa destinados a fortalecer la capacidad tecnológica local.
Exportaciones de servicios suministrados digitalmente desde países de ALC, 2005–2024 (miles de millones de dólares)
El reporte señala que la adopción de herramientas digitales y el surgimiento de tecnologías avanzadas como la Inteligencia Artificial están reconfigurando la dinámica comercial.
Un aspecto crítico que resalta el reporte es la limitada integración comercial interna: en 2023, las exportaciones intrarregionales de servicios digitales fueron de 7,800 millones de dólares, lo que representa solo el 8.4% del total exportado por la región, una cifra muy inferior al 62.4% observado en Europa.
De acuerdo con las organizaciones, el avance del sector enfrenta desafíos estructurales de consideración, tales como brechas en la infraestructura de redes, esquemas regulatorios fragmentados, falta de interoperabilidad entre sistemas de pago, barreras aduaneras complejas y limitaciones en el acceso a financiamiento para empresas de base tecnológica.
Aunado a ello, el informe revela una fuerte dependencia de la región respecto a Estados Unidos. Este país es el principal socio comercial de América Latina y el Caribe en este rubro, siendo el destino del 34.4% de las exportaciones de servicios digitales de la región y el origen del 42.2% de sus importaciones.