El senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas, criticó con dureza a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, porque, sostuvo, aunque fue creada para incomodar al poder cuando vulnera los derechos de las personas y acompañar a las víctimas cuando las instituciones fallan, actualmente se aleja del estándar de exigencia que el país necesita en temas que más le duelen.

Y para ejemplificar sus argumentos, dijo que es de lamentar que, con la ampliación de las facultades de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad, en 2025 se registraron 908 quejas, de las cuales 506 se concluyeron por “no acreditarse violaciones”; cifras que, remachó, alertan del riesgo de perdón a actores con poder y cierre de expedientes sin explicación pública.

Esto ocurrió en días pasados en sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, donde la supuesta defensora de los ciudadanos presentó el documento de actividades 2025, el cual, acusaron legisladores de oposición, está lejos de la información que necesita el pueblo para conocer sus derechos de defensa de los abusos del gobierno federal y estatales.

Enfadados por esta andanada de reproches, senadores de la llamada 4T aplaudieron a rabiar a la titular de la CNDH, Rosario Pïedra Ibarra, en un intento de amortiguar las acusaciones que estaban sacando ronchas al llamado “organismo defensor del pueblo”.

Pero fue la propia Rosario Piedra quien inició su defensa: “Antes la CNDH era utilizada como una aliada del poder, más preocupada por recibir el reconocimiento internacional que por reducir y eliminar los abusos del Estado y responder a las demandas de las y los mexicanos”, expresó la defensora del pueblo.

Y esto lo alimentó la senadora morenista María Guadalupe Chavira de la Rosa, con el siguiente paquete de noblezas con que bañó a la titular de la CNH: “Rosario Ibarra fortalece la agenda del organismo, pues se ha priorizado a grupos históricamente vulnerados, y se sostiene la progresividad de los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales como eje de las políticas públicas”.

Pero los legisladores de oposición ya preparaban su ataque y le tundieron duro porque consideran que en los últimos siete años el organismo está desaparecido de las tareas nacionales, al grado de que cada vez menos pueblo se acuerda de su existencia.

La senadora panista María Guadalupe Murguía Gutiérrez acusó que no se ha visto a la CNDH manifestar su apoyo a víctimas, a madres buscadoras, o manifestarse en temas de migración, de desplazados o por las agresiones y persecuciones a periodistas, tampoco en feminicidios y desapariciones.

Consideró que hoy la CNDH es un órgano del propio gobierno federal, lo cual “compromete su independencia, pero establece un grave precedente: no importa qué tan grave sea la violación a los derechos humanos, no pasa nada”.

Siguió la senadora Anabell Ávalos Zempoalteca, del PRI, y cuestionó a Piedra Ibarra sobre si la CNDH cumple con su función original de proteger a las personas de las arbitrariedades de la autoridad y como contrapeso político para denunciar los atropellos de los gobiernos a través de recomendaciones que obligan a los funcionarios a rendir cuentas.

Consideró que, contrario a ello, el organismo autónomo es “comparsa de un régimen autoritario que viola derechos humanos” y tarda mucho tiempo para emitir recomendaciones o no lo hace, como en el caso del rancho de Teuchitlán, Jalisco, donde se hallaron prendas de personas presuntamente desaparecidas.

Cookies user preferences
We use cookies to ensure you to get the best experience on our website. If you decline the use of cookies, this website may not function as expected.
Accept all
Decline all
Analytics
Tools used to analyze the data to measure the effectiveness of a website and to understand how it works.
Google Analytics
Accept
Decline
Unknown
Unknown
Accept
Decline
Save