Acusan en la Permanente
El diputado federal Gibrán Ramírez Reyes reseñó desde la tribuna de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión el daño social que provocaron en Sinaloa el gobernador con licencia Rubén Moya Rocha y el senador por ese mismo estado Enrique Inzunza y pidió voluntad política para escuchar al pueblo que pide castigo para sus verdugos.
Así lo dijo en la sesión pública ordinaria del miércoles pasado:
“Todo empezó en unas elecciones fraudulentas que fueron documentadas poco a poco por el periodismo sinaloense. No lo advertimos entonces miles de ciudadanos que teníamos a Rubén Rocha por una persona decente.
“Hubo después una batalla para cooptar todo el poder estatal y sólo la Universidad Autónoma de Sinaloa resistió a esa cooptación, la UAS salió a marchar por su autonomía dos veces con más de 100 mil personas, encabezadas por su valeroso rector, entonces Robespierre Lizárraga.
“Repito, dos manifestaciones de 100 mil personas y pocos medios nacionales prestaron atención.
“La resistencia sólo terminó cuando asesinaron a Héctor Melesio Cuén, líder moral de muchos universitarios, convertido en el principal crítico del régimen de Rubén Rocha Moya y de Enrique Inzunza, su principal operador y, algunos dirían, su jefe político.
“Se adueñaron de todo, Enrique Inzunza Cázarez dejó la presidencia del Tribunal de Justicia a su secretario particular.
“Después, colocó también a su hermana, a su esposa y a su hermano también en la administración del Poder Judicial en la zona centro-norte.
“Con la Fiscalía hicieron lo mismo, a esa institución, que debería ser autónoma, llegó Sara Bruna, también de ese grupo político, y su salida sólo ocurrió tras el montaje que ubicó el asesinato de Héctor Melesio Cuén en una gasolinera, cuando los indicios conducían al mismo predio donde secuestraron a “El Mayo” Zambada.
“A este proceso se sumó la remoción de consejeros electos legítimamente al interior del Partido Morena, porque no eran del gobernador, entonces los quitaron y metieron a los suyos.
“Después desplazaron a los presidentes municipales de las tres principales ciudades de Sinaloa, presidentes municipales de Morena. “Repito, no se trata de la oposición, es un autoritarismo que se construyó a partir de ese pequeño grupo político.
“Cada decisión cerró espacios, alineó voluntades y afianzó un control sostenido sobre las instituciones del Estado.
“Pero su ambición desmedida abrió una grieta mayor en la soberanía de México, en el curso del asesinado de Cuén se ejecutó el secuestro de Zambada y su entrega al gobierno de los Estados Unidos.
“El propio Andrés Manuel López Obrador calificó ese hecho como traición a la patria.
“Con el paso del tiempo surgieron indicios sobre la participación de agentes estatales en el operativo que culminó en el homicidio de Cuén y la entrega de Zambada.
“En el centro de esa trama está Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza, acusado de estar en el mismo predio donde asesinaron a Cuén y además como responsables políticos de esa ruptura.
“Reitero, no lo dije yo, lo dijo Andrés Manuel López Obrador: Los que participaron en la trama del asesinato de Héctor Melesio Cuén, en el encubrimiento de los autores materiales, con un montaje en la Fiscalía, son traidores a la patria.
“Creían que con eso iban a tener inmunidad ante los Estados Unidos, entregándoles a Zambada, porque estaban convencidos, lastimosamente, de que aquí no les harían absolutamente nada. Su soberbia los cegó.
“La Fiscalía de Nueva York formuló acusaciones contra Rubén Rocha y Enrique Inzunza, junto con operadores centrales del Cártel de Sinaloa.
“La imputación recoge hechos conocidos en el estado y desatendidos durante muchos años, y lo hace porque hemos sido omisos desde las instituciones y preferimos cerrar los ojos y hacer como que nada pasa.
“Hace un año presenté a esta Comisión una proposición con punto de acuerdo para exhortar al Senado a declarar la desaparición de poderes. Se desechó, ni siquiera se discutió y Sinaloa ya estaba en llamas y este régimen político criminal no era señalado por nadie, sólo ahora que un gobierno extranjero se entromete en esos asuntos hacen como que quieren procesar las cosas.
“No, la soberanía no se defiende son soflamas, se ejerce con la ley en la mano. Seamos soberanos, juzguemos políticamente a Rubén Rocha Moya y a Enrique Inzunza en este lugar”.