La presidenta de la mesa directiva del Senado de la República, Laura Itzel Castillo, festejó el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, acompañada de media centena de legisladores, pronunció un discurso con la misma narrativa de beneficios reflejados solo en los programas sociales, sin tomar en cuenta que son financiados con dinero prestado por instituciones y organismos internacionales, y no con dinero generado por el gobierno.
Lo anterior causó extrañeza, porque entre ese alegre grupo se encontraba Adán Augusto López Hernández, pero en una orilla del área de conferencias de prensa, cuando debería haber sido él quien encabezara el festejo a la mandataria, en su calidad de líder de las bancadas morenistas, petistas y verde-ecologistas, quienes forman la mayoría parlamentaria que ha permitido las polémicas reformas a la Constitución.
Es de hacer notar que Laura Itzel es presidenta del Senado y representa a los 128 representantes de la nación en ese órgano parlamentario, posición que la obliga a mantener acciones apegadas al ordenamiento con la imparcialidad correspondiente para garantizar seguridad en los eventos que se realicen al interior del órgano legislativo.
Pero en lugar de ello se despojó de la investidura y no solo incurrió en una irregularidad, sino que exhibió lo que realmente representa Adán Augusto en la bancada de Morena, pues, además, su semblante en ese evento asomó más que preocupación.