Las madres buscadoras, los niños con cáncer, las familias desplazadas, las mujeres violentadas, los migrantes, los periodistas perseguidos, las víctimas de México, todos quedaron en el abandono.
Así lo denunció la senadora panista Guadalupe Murguía Gutiérrez, al fijar el posicionamiento de su partido durante el informe de labores de la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra.
“En Acción Nacional nunca hemos cuestionado la importancia de la CNDH y de lo que representa, lo que cuestionamos hoy aquí, es el nombramiento y la actuación de su titular, la falta de resultados y de autonomía.
“Les dio la espalda a las víctimas, se ha puesto del lado del poder, guarda silencio ante los abusos de autoridad y convirtió al organismo en cómplice del gobierno. Las madres buscadoras, los niños con cáncer, las familias desplazadas, las mujeres violentadas, los migrantes, los periodistas perseguidos, las víctimas de México, todos quedaron en el abandono” insistió.
La legisladora por Querétaro señaló que la CNDH fue creada para proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos frente al Estado y no para justificarlo, y hoy este organismo calla frente a las violaciones de autoridades federales.
Le recordó a Rosario Piedra que está en deuda con la sociedad mexicana, pues llegó al cargo a través de una elección polémica, acusada incluso de fraude, demostrando que su designación obedeció a un tema político y no de capacidades. “El proceso fue una farsa, una simulación para todos”, acusó.
Hizo énfasis en que diversos medios de comunicación y organizaciones de la Sociedad Civil han criticado que la CNDH ha priorizado investigaciones históricas y recomendaciones vinculadas a hechos ocurridos en administraciones anteriores, mientras que no se ha pronunciado con la misma contundencia respecto de graves y recientes violaciones a derechos humanos.
Muestra de ello, dijo, fue la denominada “Marcha de la Generación Z”, del 15 de noviembre de 2025 en la Ciudad de México, que derivó en enfrentamientos y detenciones violentas.
“Esta ausencia de pronunciamientos y acompañamiento a las víctimas son una falta grave al mandato constitucional de protección de los derechos humanos” indicó.
Murguía Gutiérrez advirtió que no se ha visto a la CNDH apoyar asociaciones de víctimas, a madres buscadoras, ni pronunciarse de manera contundente en temas como migración, atención a periodistas, uso de Fuerzas Armadas en tareas civiles, desapariciones, homicidios o feminicidios, que suceden todos los días.
“La Comisión de que debía alzar la voz para señalar las injusticias, con su inacción, dejó de ser un contrapeso que garantice los derechos de las personas” concluyó.