La psicóloga Erika Moreno de León participó en foro organizado en el Senado de la República y desde ahí convocó a todas las mujeres a despojarse del “síndrome de la impostora”, tiene bases psicológicas y neurobiológicas relacionadas con la percepción del riesgo y discursos internos aprendidos.
“Este síndrome es una voz interior. No es un trastorno. Es toda la historia que nos hemos contado y que nos han contado acerca de lo que la mujer debería o no debería hacer”.
Añadió que el cerebro tiende a interpretar los retos profesionales como amenazas, lo que genera pensamientos de insuficiencia e incapacidad. “Entonces ahí el cerebro nos va a empezar a decir: ‘no, no, no estoy lista, no, no estoy preparada, no, no puedo’”, explicó al recomendar entrenar el diálogo interno para afrontar los desafíos.
Destacó que el fenómeno es colectivo y responde a factores culturales e históricos. “Más del 70 por ciento de las mujeres profesionales estamos experimentando el ‘síndrome del impostor’ en algún momento de nuestra vida profesional”, no se trata de una debilidad individual, sino de un discurso interno que permea en colectividad.
“Ser una mujer en expansión significa dejar de vivir escondida para no incomodar y empezar entonces a ocupar los espacios que nos corresponden por derecho propio”.
En el encuentro de ese foro, las ponentes resaltaron la necesidad de reconocer logros, cuestionar las “voces internas” que limitan la autopercepción, así como ocupar espacios de decisión con plena confianza en sus capacidades.