La eliminación de la tortura sexual demanda la cooperación interinstitucional de las autoridades de los tres niveles de gobierno en todo el país, así como el fortalecimiento de mecanismos de prevención, atención, investigación y sanción, afirmó la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), maestra Rosario Piedra Ibarra.
La tortura sexual, dirigida tanto a mujeres, como a hombres, “es una de las más graves y reprobables manifestaciones de discriminación y desigualdad que hemos enfrentado, porque no solo vulnera la
integridad física y psicológica de las personas, sino también sus derechos a la dignidad humana, a la libertad y a la autonomía”, sostuvo.
Al inaugurar el simposio “La tortura sexual en México: situación, desafíos y buenas prácticas en la prevención e investigación”, Piedra Ibarra destacó que, si bien los contextos en los que se cometen
actos de tortura o maltrato han cambiado y existe una tendencia continua a la baja, mientras exista un solo caso se deben mantener las acciones para lograr su total erradicación.
En ese sentido, señaló que, a través del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) de la CNDH, se realiza un monitoreo permanente, sistemático y especializado de los lugares de privación de la libertad en el país, con el propósito de identificar factores de riesgo que puedan ocasionar tortura o
malos tratos.
“Del año 2021 a la fecha, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura ha publicado 18 informes de supervisión y especiales, en los que se han propuesto sugerencias de buenas prácticas con enfoque
de género, para salvaguardar la integridad de las mujeres privadas de la libertad, de acuerdo con sus particulares necesidades y con efectos preventivos a la tortura sexual”, enfatizó.
La presidenta de la CNDH refirmó el compromiso de continuar trabajando para visibilizar, prevenir y combatir la tortura en todas sus formas, impulsando acciones que fortalezcan el acceso a la justicia, la
atención a las víctimas, la reparación integral del daño y las garantías de no repetición.
A su vez, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Campeche, Ligia Nichte-Ha Rodríguez Mejía, expuso que nuestro país tres de cada 10 mujeres son atrapadas por el flagelo de la tortura sexual, que lacera su dignidad. Indicó que, tan solo en 2025, se han iniciado investigaciones de 848 casos y destacó la importancia de fortalecer las acciones de prevención, acompañamiento a las víctimas, vigilancia de los centros de detención y promoción de una cultura de respeto a los derechos humanos.
La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, Ana Karen Parra Bonilla, planteó que la tortura sexual es una problemática histórica que exige dignificar a las víctimas y hacer realidad la justicia.
Enfatizó que su atención requiere un enfoque multidisciplinario sustentado en criterios éticos, que evite que estos hechos caigan en el silencio o la omisión, y reiteró la necesidad de colocar la prevención de
este tipo de violencia en el centro de las acciones institucionales.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala, Jakqueline Ordoñez Brasdefer, dijo que la dignidad humana debe seguir siendo el centro de las decisiones y actuaciones de las instituciones. Señaló que el desafío no consiste únicamente en reaccionar ante la violencia una vez que esta
ha ocurrido, sino en prevenirla y fortalecer las capacidades institucionales mediante el intercambio de experiencias, conocimientos e información.
En su mensaje, el director general y encargado de la Segunda Visitaduría General, Omar Jair Pasarán Nieto, puntualizó que, aunque la legislación mexicana no distingue las diferentes formas de tortura, el Protocolo de Estambul reconoce la tortura sexual como una modalidad específica y particularmente grave.
Manifestó que esta práctica busca degradar y someter a las víctimas, por lo que consideró necesario impulsar reformas legislativas que la reconozcan expresamente como una de las formas más crueles de tortura.
El simposio reunió a autoridades de derechos humanos con el objetivo de fortalecer los esfuerzos para prevenir, atender, investigar y erradicar la tortura sexual. En el evento, que tuvo lugar en el Centro Nacional de Derechos Humanos (CENADEH) "Rosario Ibarra de Piedra", participaron también:
El director de Relaciones y Coordinación Interinstitucional de la Secretaría de Gobernación, maestro Gersai González Oviedo; el director ejecutivo del MNPT de la CNDH, Antonio Rueda Cabrera y la directora general del CENADEH, Rosy Laura Castellanos Mariano.
Durante el simposio, se desarrollaron las siguientes mesas de análisis: “Situación de la tortura sexual en México, desafíos y buenas prácticas de prevención”, “Retos y buenas prácticas en la investigación de la
tortura sexual, y en la atención a mujeres víctimas en CNDH” y “Retos y buenas prácticas en la investigación de la tortura sexual, y en la atención a mujeres víctimas en Comisiones Estatales de Derechos Humanos”.
Se pueden consultar en: https://www.youtube.com/watch?v=9AF7TZdxiZk