Ante los importantes desafíos de salud que tiene México, es de elemental necesidad reforzar las relaciones entre la ciencia y el Congreso de la Unión, así como reconocer a los alumnos y profesores que se capacitan de forma permanente para brindar la mejor atención a los pacientes.
Así lo expuso Guadalupe González Díaz, subdirectora de Servicios Educativos e Integración Social de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía, al participar en un evento organizado en el Senado de la República.
Legisladores que organizaron el evento consideran que este tipo de encuentros con especialistas en medicina permite analizar la realidad de la salud en México, al escuchar sin demagogia las necesidades reales que le urgen al país.
En la ponencia “Dolor oncológico complejo: Integración de farmacología, intervencionismo y cuidados intensivos”, la doctora Rocío Torres Méndez explicó que entre los principales tipos de cáncer en México están los que afectan órganos como cabeza, cuello, páncreas, esófago, próstata, el sistema genitourinario y de mama.
Detalló que previo al diagnosticó, las personas pueden experimentar dolor, pero también se experimenta durante los análisis al hacerles una biopsia, cirugías, piquetes constantes; a ello se suma el malestar adverso derivado de quimioterapias, así como la invasión de órganos, tejidos y estructuras del cuerpo.
Carina Trejo Castro, especialista en Algología, dijo que “no podemos estar limitados al tratamiento farmacológico, porque estos pacientes deberían tener acceso a un manejo multimodal del dolor, ya no sólo con medicamentos, sino como psicología, rehabilitación y técnicas de medicina alternativa.
El presidente de la Comisión de Salud del órgano parlamentario, José Manuel Cruz Castellanos, abrió los trabajos del Congreso Nacional de Medicina 2026, encuentro que, explicó, busca analizar la realidad de la salud en México desde la evidencia que aportan quienes trabajan en los hospitales, laboratorios, universidades y comunidades científicas.
Destacó que en este encuentro se abordaron temas que representan desafíos para nuestro país, como son el cáncer y el manejo del dolor oncológico; los cuidados paliativos y la bioética; el síndrome metabólico, la obesidad y la diabetes; la resistencia antimicrobiana; el envejecimiento saludable y la rehabilitación; así como la medicina homeopática y la humanización de la atención médica.
El legislador consideró que la medicina no puede perder su dimensión humana, porque “podemos tener mejores tecnologías, nuevos medicamentos, inteligencia artificial, diagnósticos cada vez más precisos y grandes avances científicos, pero al otro lado de cada diagnóstico siempre habrá una persona, una familia que espera respuestas, alguien que necesita no solamente tratamiento, sino también comprensión, acompañamiento y dignidad”.
Cruz Castellanos subrayó que el Senado tiene la responsabilidad de abrir espacios de diálogo y procurar que las decisiones legislativas tengan siempre como centro a la persona y su derecho a la protección de la salud.
En ese sentido, señaló que es preciso dialogar con quienes desarrollan el conocimiento científico, a fin de que esa información ayude a construir mejores leyes y crear mejores condiciones para proteger la salud de nuestra población.