De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud, el consumo excesivo de carnes rojas y en conserva puede estar asociado a un mayor riesgo de contraer cáncer colorrectal.
Además de hipertensión, colesterol y numerosas enfermedades cardiovasculares. Es mejor optar por carnes magras como el pollo o el pavo o buscar proteínas de origen vegetal como la soja. Recuerda que la carne roja ha sido clasificada como Grupo 2A.
Es decir, probablemente cancerígena para los seres humanos en base a la evidencia limitada procedente de estudios epidemiológicos que muestran una asociación positiva entre el consumo de la misma y el desarrollo de cáncer colorrectal
Procesados. Se trata de la carne transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. La mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o carne de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos tales como la sangre.
En esta categoría encajan las salchichas, conservas, embutidos o carne en lata. Es habitual que contengan sustancias nocivas como edulcorantes, conservantes y colorantes artificiales, que son perjudiciales para la salud y se relacionan con el cáncer colorrectal, de estómago o de hígado.