Ante el aumento de afectaciones a la salud emocional de las y los trabajadores en los centros de trabajo, el senador Virgilio Mendoza Amezcua presentó una iniciativa para reconocer como incapacidades laborales los trastornos de salud mental, como ansiedad, depresión o estrés laboral severo, cuando estas condiciones impidan el desempeño de las actividades laborales.
El legislador dijo que la iniciativa busca otorgar certeza jurídica a las personas trabajadoras y evitar sanciones, despidos o actos discriminatorios relacionados con padecimientos psicoemocionales, siempre que sean diagnosticadas y certificadas por instituciones de seguridad social o personal médico autorizado, garantizando protección laboral y evitando sanciones o despidos por estas causas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada ocho personas en el mundo vive con algún trastorno mental, mientras que la depresión y la ansiedad representan causas significativas de discapacidad laboral a nivel global.