La Cámara de Diputados aprobó el dictamen de la Sección Instructora, en donde se determina por no admitida la solicitud de declaración de procedencia en contra del diputado Cuauhtémoc Blanco Bravo, lo que provocó tremendo escándalo que trascendió a todos los sectores de la sociedad.
“Se determina tener por no admitida la nueva solicitud de declaración de procedencia, presentada el 21 de febrero de 2025 ante la Secretaría General de este Recinto Legislativo, por resultar notoriamente improcedente, en términos del segundo párrafo del artículo 25 de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos”, se leyó desde la tribuna y de inmediato afloraron protestas de algunas diputadas del propio partido mayoritario, Morena y del PT, así como del PAN.
Y los gritos y sombrerazos se agudizaron cuando desde la mesa directiava que comanda el morenista Sergio Gutiérrez Luna ordenó que se exhortara a dicha Fiscalía para que actúe y se conduzca bajo los principios de legalidad, lealtad, objetividad, profesionalismo y eficiencia, respecto de la integración diligente, correcta y debida de dicha carpeta bajo el criterio de género.
El documento fue aprobado con 291 votos a favor, 158 en contra y 12 abstenciones, y se instruyó a la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Cámara de Diputados hacer las notificaciones correspondientes.
La sesión pública ordinaria de este martes se desarrolló con graves irregularidades de procedimiento, lo que hizo que las legisladoras lanzaran fuertes críticas a quienes operaron este episodio, entre ellos al presidente de Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, a quienes las morenistas le dedicaron altisonantes reclamos.
Así se consumó lo que ya se había presagiado en esta cámara desde hace una semana y que se tituló “crónica de una impunidad anunciada”.