*Hoy hablar de la protección del patrimonio es parte también esencial
En el tema de movilidad en México, el trabajo, así como en las familias, el patrimonio para millones de personas, su vehículo representa un medio en el que llegan a su empleo, llevan a sus hijas e hijos a la escuela y sostienen la economía de su hogar.
Por eso, cuando a alguien les arrebata una pieza de su vehículo, no les quita solamente una refacción, les quita tiempo, tranquilidad, recursos, muchas veces que no les sobran. Al contrario, el tiempo es muy valioso para todas y todos nosotros.
Los datos que confirman, de acuerdo con la ENVIPE, en el 2025, en el INEGI, el robo parcial del vehículo representó el ocho por ciento de los delitos en nuestro país. Hay una cifra aún más grave, el 94.1 por ciento de estos casos no se denunció o no llegó a la carpeta de investigación en las fiscalías locales como tema de robo.
El delito golpea a muchos, que casi nadie ve. Por eso, el robo de autotransporte no es el final de la historia, es el principio apenas de unos negocios. Entre octubre del 2024 a mayo del 2025, así como en el 26, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México aseguró cerca de 19 mil toneladas de autopartes.
Eso no es un hecho aislado, es un mercado que debemos combatir. Ese mercado ha encontrado una nueva vitrina en internet. En el 2023, las ventas de autopartes por plataformas digitales crecieron el 35 por ciento. Es una noticia para el comercio legítimo.
Podría decirse que también es una oportunidad para quien busca vender lo robado, porque hoy una pieza puede ofrecerse a un número enorme de compradores sin necesidad de una bodega ni un local establecido.
Frente a esta realidad, presento a esta honorable asamblea la iniciativa con proyecto de decreto, por el que se adicionan diversas disposiciones al Código Penal Federal en materia de robo y comercialización de autopartes en canales digitales.
La propuesta contiene dos cambios concretos y los menciono aquí. Primero, se adiciona el segundo párrafo del artículo 368 bis para aumentar el tercio de la pena a quien posea enajene o trafique autopartes y componentes automotrices de procedencia ilícita, sin importar su nivel de participación.
Segundo, se adiciona un segundo párrafo en el artículo 368 ter para que cuando estos bienes se comercialicen mediante plataformas digitales las penas puedan aumentar hasta una mitad.
Quiero ser muy clara y precisa en este tema. Las plataformas digitales son una buena herramienta, son medios de canal de comunicación y de información. No se persigue a estas plataformas digitales ni quienes compran o venden de manera legal, que quede claro. También es un tema de comercialización, siempre y cuando sea legal. No castiga el medio, se castiga el delito.
El delito implica únicamente a quien comercializa bienes robados a sabiendas de que lo son. El delito no termina cuando se llevan la pieza, termina cuando ya no hay quien la compre ni quien la venda. Si queremos frenar el delito de robo, tenemos que quitarle el negocio al delincuente.
¿Y cómo implicaría ello? Que la tecnología sirva para comercializar y dar confianza a quienes compran y venden, no para esconder lo robado y que de ninguna manera las familias o las personas tengan que perder su patrimonio dos veces, una cuando se lo roban y otra cuando la ley no alcanza a quien lucra con ello.
Por eso, compañeras y compañeros, les invito a sumarse a esta iniciativa y a que regulemos día con día el tema de ciberespacio. La ciberseguridad es tarea de todas y todos nosotros, la seguridad debe de ser garantía del Estado mexicano para las y los ciudadanos.
Por eso, compañeras y compañeros senadores, esta propuesta es para dar certeza jurídica y sobre todo dar confianza y seguridad a las y los mexicanos.