*4T: Construcción endeble

En su última investigación publicada por Nexos, el doctor Guido Lara, refiere en términos de construcción los resultados y la denominó: “Sheinbaum 2025. Fortalezas y fisuras”*, en dicho trabajo el investigador concluye en primera instancia: “el segundo piso (de la 4T) no puede ser solamente la continuidad del primero porque las personas quieren y esperan mejoras reales en su vida en un ambiente de igualdad y libertad”.

De manera seria y metodológicamente responsable, Lara y su equipo complementaron su trabajo con investigación tanto  cuantitativa como cualitativa con sesiones de grupo y entrevistas a profundidad, lo que contribuye a una mejor comprensión del fenómeno estudiado que consiste en tratar de responder: “¿cómo ha arrancado el nuevo gobierno? ¿Qué esperanzas y temores tenemos las mexicanas y los mexicanos? ¿Qué implicaciones tienen estas expectativas para la vida nacional?”*.

Antes de entrar en materia quiero recordar aquí un aspecto que considero fundamental para dar contexto a los hallazgos del Dr. Lara, y que consiste en la siempre escasa participación activa de los mexicanos en política; los resultados de las elecciones de 2024 se caracterizaron por una abstención del 39%, que como como siempre es el partido ganador.

En un universo de casi 100 millones de electores casi 36 millones votaron por Sheinbaum, y casi 23 millones votaron por la oposición**, es decir; apenas poco más de un tercio de la población la votó y como ya veremos el gasto, dispendio o derroche de recursos para la elección lo estamos padeciendo y ¡¡vaya de qué forma!!

Ahora bien, según Lara: “Desde una perspectiva estructural podemos señalar que el nuevo gobierno ha arrancado con el apoyo del 43 % de la población; una indiferencia cuya inercia es del 42 % (26 % tendiendo al optimismo y 16 % al pesimismo), y un contundente rechazo en un 15 % de la población”.

Lo cual “ha servido a Morena para acumular un gran respaldo político. Su clave reside en una narrativa tipo Robín Hood de quitarles a los ricos para darles a los pobres en un marco de reivindicación y reconocimiento de la dignidad de amplios sectores populares”.

Con estas “acciones que conectan con la masiva demanda de redistribución de la riqueza, aunada a la apropiación partidista de los programas sociales; se suma la afectación real y simbólica a privilegios de las élites económicas y tecnocráticas”*.

Lo que dicho en otras palabras; “ese quitarle a los ricos” para distribuirlo entre “primero los pobres” es lo que ha permitido una amplia aprobación de la señora.

Si a lo anterior se suma que además de la continuidad de los repartos (económicos) es mujer (primera presidenta); estar bien preparada (“la doctora”/ es científica); personalidad seria y respetuosa, eso le permite contar con un nivel de aprobación del 65% y como bien señala el investigador, para los mexicanos “desde la renovación de un nuevo sol -en las cosmogonías prehispánicas- siempre ha primado la esperanza sin exceptuar esta vez”.

Efectivamente, desde los 70 en que se iniciaron estas investigaciones los resultados siempre coinciden en el elevado nivel de optimismo por los cambios que traerá el futuro, trátese de quien se trate, lo mismo sucedió con López Portillo, De La Madrid o Salinas, al igual que con Fox, Calderón o Peña, por no hablar de López Obrador.

Siempre existe la esperanza de que el futuro será mejor como se aprecia en el 62% de personas que aseguran que a las siguiente generación le irá mejor que a esta.

Otra de las fortalezas de Sheinbaum detectadas en el estudio radica en la identificación manifestada por simpatizantes de Morena frente a la indiferencia u orfandad de los electores respecto de los partidos de oposición. “Es contundente la demanda de una oposición con ideas y caras nuevas que vaya más allá de oponerse para dar paso a colaborar y lograr soluciones a los problemas. El reclamo es claro: no sólo oposición sino también opción”.

Opciones de desarrollo, participación real y efectiva más que acusaciones o señalamientos plañideros.

En lo que hace a las “fisuras” del segundo piso de la 4T están la escasa valoración de la dinámica del país lo que incluye la inseguridad, la violencia, la corrupción, la falta de crecimiento económico, el temor de que la inflación sea superior a los aumentos en salarios. La poca calidad de los servicios públicos de salud y educación no están a la altura de la demanda. Asimismo resulta impensable un aumento de impuestos ya que el 86% está claramente en contra de esto.

Como “vicios ocultos”, Lara advierte: “los datos apuntan con claridad a que el rendimiento político de los apoyos –económicos- no es infinito”, ante un escenario catastrófico entre apoyos o democracia la respuesta mayoritaria fue en favor de ésta última a pesar de los beneficios inmediatos.

Sin embargo “la sobrerrepresentación, la compra y la extorsión de senadores, la erosión de la independencia judicial, el paso de la Guardia Nacional a la Defensa***, la desaparición de los organismos autónomos son una clara afrenta a los principios de la democracia liberal que probablemente tendrán implicaciones para la legitimidad de la actual administración, sobre todo si las altas expectativas no se cumplen”.

Todas esas variables no dejan de representar un peligro para la adecuada marcha del país y la consecución de la supuesta 4T.

Por falta de espacio no me queda más que recomendar la lectura del trabajo del doctor Lara, que es mucho más amplio de lo que aquí puedo reseñar, pero me atrevo a agregar sólo dos factores.

Uno. Las condicionantes de carácter local; dudo mucho que Morena o la 4T puedan superar las desgracias generadas por gobernantes en lugares como Veracruz, Tamaulipas, Guerrero, Campeche, Sonora, Sinaloa, Tabasco, Michoacán, Zacatecas, Baja California, Estado de México, CDMX, donde el crimen y la corrupción son dueños.

Dos. No podemos olvidar que los mexicanos tal y como descubrimos hace 50 años en mi tesis y otras; los mexicanos tendemos a desvincular la suerte del país con la propia o de la familia.

No era ni es extraño encontrar en una encuesta: “¿A usted cómo le va a ir los próximos 6 años?”: Muy bien o Bien: 70%. Y ¿Cómo le va a ir al país”? Muy mal o  Mal: 70%.

El país por un lado y yo por otro. Así es la mentalidad mágica de los mexicanos.

Eso sin contar el casi absoluto desconocimiento de quiénes son nuestros alcaldes, diputados locales o federales, senadores, gobernadores y para morirse de las carcajadas; ¡nuestros jueces, magistrados o ministros! 

*https://www.nexos.com.mx/?p=83780

**https://centralelectoral.ine.mx/2024/06/09/informa-ine-que-se-computaron-60-millones-115-mil-184-votos-en-la-eleccion-presidencial/

*** Original Sedena

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