Las tendencias de resultados oficiales que están dando a conocer las autoridades electorales de Hidalgo y Coahuila, comienza a inquietar a diputados federales y senadores del partido Morena, propiedad del presidente Andrés Manuel López Obrador, quienes no se cansan de pronunciar discursos triunfalistas al considerarse invencibles.
La preocupación está fundamentada porque los conteos preliminares de sufragios dan al PRI carro completo al ganar las 16 diputaciones locales que estuvieron en disputa, lo que políticamente se interpreta como castigo a los morenistas por la soberbia con que están ejerciendo el poder en el Congreso federal y Palacio Nacional.
Por lo que toca a las elecciones en Hidalgo, el PRI también se está levantando con la mayoría de los 84 municipios que estuvieron en juego y el morenismo apenas alcanzará triunfos en media docena de alcaldías, y hasta el PRD lo superó con siete alcaldías.
Así las cosas, la mayoría de los legisladores federales de este organismo político se niegan a opinar sobre esta contundente derrota electoral y los que aceptaron hablar con nuestros sabuesos informativos, se limitan a expresar que “ya nos veremos en las elecciones intermedias del año entrante, 2021”.